BioCEO David Garrido

Liderazgo & Motivación Para Equipos

Mi trayectoria profesional comienza en la adolescencia, con 12 años de edad, en el taller de mecanizado de mi padre que se dedicada al sector aeronáutico, Talleres Betisur. Donde realizaba tareas de tornero fresador y que intercalaba con mis estudios de formación profesional en los Salesianos de la Trinidad.

Tras el cierre de la empresa, cinco años más tarde comencé en Fasa Renault con la subcontrata Eulen, realizando tareas de mantenimiento en las instalaciones. Allí viví una de las mejores lecciones de alta dirección de toda mi carrera, justo cuando al borde de cierre de la planta de Sevilla, su máximo responsable optó por hacer un esfuerzo extra mediante una campaña que reflejaría la excelencia en la calidad y que por tanto se vería traducida en la satisfacción inmediata del cliente, superando en este aspecto a las sedes de Palencia o Francia. El resultado no sólo fue el no cierre de Sevilla, sino que además pasó a ser la más rentable de la compañía.

Al término de mis estudios presté mis servicios en Hierros Blanco S.L. dedicada a la fabricación de mallas electrosoldadas para la construcción. Allí comprendí que el secreto de la motivación de los equipos provenía directamente del trato personal que se les daba, especialmente si con ello se lograban estados de ánimo equilibrados.

Al preveer el cierre, se me ofreció la oportunidad de trabajar en una de las empresas punteras en el sector aeronáutico aquí en Sevilla, Inespasa S.A. Allí tome conciencia de los altos estándares de calidad y controles de procedimientos que exigían los clientes, principalmente EADS y Airbus Military.

Tras dos años de promesas y espera en la evolución de la subida de categoría para la formalización de un contrato más seguro, tomo contacto por un anuncio en prensa con CROWN BEVCAN ESPAÑA S.L, empresa dedicada a la fabricación de envases metálicos para la industria de bebidas.  Tras los primeros cuatro años había aportado varias mejoras que ayudaron al crecimiento productivo, pero sin ninguna recompensa. Esto me hizo ver la debilidad en el sistema organizacional de la compañía y tomé la decisión de pedir una excelencia.

Durante los dos próximos años estuve trabajando en General Dynamic, en la fabricación del carro de combate Leopard 2. Allí tuve la suerte de conocer lo que denominamos liderazgo. El encargado de la sección a la que pertenecía tenía la capacidad de dirigirnos sin hacer presente su rango, dando la confianza necesaria para que la armonía y el respeto fluyesen, lo cual mostró diferencias notables en las evaluaciones de nuestra divisón, con respecto a otras de la misma empresa.

A su vez, intercalé el trabajo con un taller de mecanizado propio., que me enseñó a sacar rendimiento de la delegación de tareas para rentabilizar el tiempo en la captación de nuevos clientes.

Por avatares del destino, volví a CROWN BEVCAN S.L., donde seguí realizando periódicos informes para mejorar la productividad de los procesos.

Tras más  de 20 años de experiencia en el mundo laboral y la formación que he ido obteniendo, entiendo que el cuidado en la organización y la gestión de personas va más allá de un sueldo adecuado,  las emociones son parte importante en el desarrollo del talento y la capacidad de mantenerlo. La excelencia está detrás de los equipos y estos se componen de personas, valor máximo de toda corporación que se precie.

David Garrido

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